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Disonancias/ La siembra del ombligo

Por Griselda Sánchez, publicado en Desinformémonos, jueves 19 de enero del 2017

Largo es el camino de las radios comunitarias, más de medio siglo lo constatan. En la actualidad el neoliberalismo y su modelo extractivo han diversificado las formas políticas, judiciales y militares del despojo territorial a los pueblos indígenas, socavando la unidad interna, el sustento socioeconómico y los modos de vida, perjudicando no sólo de forma inmediata a los pueblos, sino derivando en una crisis civilizatoria a nivel planetario.

Ante esto, los medios de comunicación comunitarios se han ido posicionando en su práctica político-comunicacional; así es como nació una nueva ola de radios comunitarias en los últimos quince años. No sólo desempeñan un papel de apoyo a las acciones colectivas de las organizaciones sociales sino que también se han convertido en actores sociales: desde las radios se convoca, se organiza. Algunas han tratado de articularse en cumbres, encuentros, foros y seminarios para mantenerse coordinadas ante lo que a todos aqueja: el despojo territorial. Para Socrates de la Radio Jëmpoj en Tlahuitoltepec Mixe, Oaxaca, el territorio no sólo es el lugar físico donde se asientan como comunidad, sino que partimos de que es una relación simbólica con sus habitantes que le dan sentido en lo filosófico, emocional, lingüístico, espiritual y organizacional; es la base para la reproducción de una identidad colectiva […] espacio físico y ontológico porque permite la trascendencia del ser con y hacia otros seres, reafirmada por la historia.

En un largo camino por Abya Yala, acompañamos procesos de radios comunitarias y pudimos conocer organizaciones y colectivos radiofónicos que luchan por el derecho a la libre determinación y la defensa de la tierra y el territorio. Conocimos por ejemplo en Centroamérica la Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas y Garífunas, donde destacan Radio Zacate Grande y Faluma Bimetu en Honduras. Estos medios son conocidos por defender los derechos de sus comunidades y en particular el derecho a la tierra ante los riesgos de expropiación que enfrentan por los megaproyectos turísticos emprendidos por un grupo de políticos y empresarios nacionales. Esta resistencia le ha valido a Faluma Bimetu que a finales del año 2009 incendiaran su cabina de radio.

Abajito de Honduras se encuentra un pequeño país, grande en historia, que libró la batalla contra la dictadura con Radio Venceremos: el Salvador. Ahí transmite Radio Victoria, creada en 1993 por los desplazados y desplazadas de la guerra civil, que regresaron del campamento hondureño de Mesa Grande a finales de los años ochenta, después de permanecer exiliados casi ocho años. Ellos y ellas están en contra de la minería a cielo abierto y desde el 2004 se han convertido en la voz de las comunidades locales, en defensores del medio ambiente y en militantes ecologistas opuestos a los planes de explotación minera de la compañía multinacional canadiense Pacific Rim. Su lucha ha costado muertos y amenazas entre la población en general y entre los comunicadores. Estos últimos incluso se han visto forzados a salir de su comunidad.

En Guatemala, la Radio Sipaestereo también se enfrenta a la megaminería e ilustra muy bien los procesos de resistencia desde las ondas radiales. El papel de la radio fue esencial para la Consulta Popular Contra la Minería que se llevó a cabo en el municipio de Sipacapa, Departamento de San Marcos, el 18 de Junio del 2005: a pesar de la desinformación sobre el referendo y los intentos de boicot por parte de la empresa minera, los habitantes de Sipacapa acudieron masivamente a votar. En total, el 98.5 por ciento de las 2 445 personas que participaron en la consulta rechazaron el proyecto que afectaría Sipacapa y San Miguel Ixtahuacan al introducir maquinaria pesada en la región e instalar la infraestructura de la Mina Marlin de la empresa Montana Exploradora, subsidiaria de la transnacional canadiense Glamis Gold.

En Colombia, el CRIC —Consejo Regional Indígena del Cauca— tiene ya más de 40 años de experiencia en recuperación de la tierra y ampliación de los Resguardos. Es una de las organizaciones más importantes del país. Su zona de influencia es el Departamento del Cauca, ubicado al sur occidente del país. Mediante su Plan de Vida (estructura conformada por cinco tejidos: Económico Ambiental, Pueblo y Cultura, Justicia y Armonía, Defensa de la Vida, Comunicación) contrarresta lo que considera el modelo económico de muerte: fortalece los cabildos indígenas, las empresas económicas comunitarias, la salud, la educación y exige la justa aplicación de las leyes en materia indígena, leyes que ignoran los megaproyectos extractivistas como el IIRSA, proyecto de Integración de Infraestructura Regional Suramericana. Ante este panorama, el Tejido de Comunicación y Relaciones Externas para la Verdad nace con el objetivo de defender la pervivencia de este proceso, el territorio y la vida. Este tejido es entendido como una gran tela compuesta por “hilos” (los medios de comunicación que van tejiendo conciencia), “nudos” (personas dentro y fuera del territorio que ayudan en las tareas de la comunicación) y “huecos” (espacios en donde, como en las asambleas, se toman las decisiones). Para difundir la palabra Nasa a nivel nacional e internacional, han echado mano de videos, páginas web, radios y revistas.

Colombia es uno de los países que más nos ha enseñado con su práctica político- comunicacional. El Tejido de Comunicación de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACINC) merece todo nuestro respeto; lleva más de 10 años realizando foros regionales y nacionales. Sus reflexiones parten de una noción de comunicación mucho más profunda que lo que acostumbramos en otras geografías: la comunicación propia nace de la necesidad de crear y tejer comunidad en el sentido espiritual y de la conversación que se da con la naturaleza.

Y palabrandando seguimos hasta Argentina con las radios mapuches al sur y con la red de emisoras del Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina (MOCASE-VC) en el norte. Este último inauguró varias radios comunitarias con la participación de los campesinos y comunidades indígenas, y construyó con el apoyo del Movimiento Nacional Campesino indígena (MNCI) la Universidad Campesina SURI, cuya curricula enfatiza la carrera de comunicación. El MOCASE es una de las organizaciones más importantes del país en lo que a defensa de la tierra atañe. Uno de los problemas que enfrenta son los agronegocios y el “desierto verde” que se ha ido expandiendo con la entrada de la siembra de monocultivo de soya transgénica que devasta los bosques, contamina los suelos, el agua y dispara los precios de los alimentos en el mercado interno. Incluso ha llegado al extremo de desalojar a comunidades enteras. Ante estas amenazas, la gente del lugar ha respondido organizándose, resistiendo y retomando las tierras que le fueron arrebatadas. En esta lucha, el papel de las radios comunitarias del MOCASE es informar y brindar alternativas en cuanto a organización y producción, tejiendo vínculos, por ejemplo con cooperativas que acobija.

En México existe otro ejemplo de alternativas al desarrollo que no podemos dejar de mencionar: la CRAC, Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias —mejor conocida como Policía Comunitaria—, ubicada en el estado de Guerrero. La conforman pueblos na savi, me’phaa, nahuas y afromestizos que viven en aproximadamente 69 comunidades de los municipios de la Costa Chica y Montaña de ese estado. Desde Octubre de 1995 la CRAC tiene entre sus tareas la seguridad, la administración de justicia y un modelo de reintegración social conocido como reeducación. Hace siete años implementó como parte de su proyecto integral de desarrollo un sistema de comunicación que cuenta con un sitio web, un centro de video documental y radios comunitarias que cubren gran parte de la región en la que actúa con el objetivo de fortalecer la organización y demandar la no intromisión de la minería (empresa Hochschild México S.A. de C.V.) en su territorio comunitario.

Colindando con el estado de Guerrero se encuentra Oaxaca. Si bordeamos la costa, llegamos al Istmo de Tehuantepec donde surcan las ondas radiales la Voz del General Charis en la comunidad de Álvaro Obregón que se organiza ante los megaproyectos eólicos, a corta distancia se encuentra Radio Totopo, así como Radio Cundachi en la Ciudad Ixtepec. Muy cerca de la capital del estado transmite desde finales del 2014 Movimiento Radio, en San José del Progreso. Este pueblo también se opone a la minería a cielo abierto.

Para esta nueva ola de radios comunitarias, el común denominador es la premisa de que lo que está en juego es su reproducción como pueblos indígenas y sobre todo la vida misma. Han tenido que apropiarse de medios que les sirven como herramientas —no desde la instrumentalización de la comunicación— para expandir sus demandas, facilitar la organización y la movilización. Además, volvieron a rebatir la información-manipulación de los periódicos, televisoras y radios comerciales enfatizando la comunicación dialógica.

Estas radios comunitarias que se manifiestan abiertamente por la defensa del territorio nacieron en el seno de una organización o se acuerparon en el camino con un frente de lucha o en una asamblea. De un modo u otro, siempre son parte de los procesos de resistencia en los que están inmersas: no son meros observadores externos. Se saben en contextos de violencia; saben que se juegan todo, porque lo que está en riesgo es justo la vida misma. Con su práctica ejercen la libre determinación para tener y operar sus propios medios de comunicación, como diría el radialista Benito Contreras de La Voz del Pueblo ubicada en la montaña de Guerrero: Estamos seguros que el aire donde viaja nuestra palabra es parte del territorio.

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Este disco nos invita a Escuchar la Tierra.

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Darle la voz a niños y niñas es fortalecer las audiencias radiofónicas

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Declaración de Tulijá

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III Cumbre Continental de Comunicación Indígena

A los medios de comunicación libres, comunitarios y autónomos
A las autoridades del gobierno
A las ciudadanas y los ciudadanos del mundo

Hoy, 2 de octubre, comenzamos por recordar la represión que sufrieron las y los estudiantes en la ciudad de México en 1968 por decir su palabra y oponerse al autoritarismo. Desafortunadamente, estos crímenes de estado no dejan de repetirse como es el caso de los compañeros normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace dos años. Nuestra memoria está viva.

Del 30 de septiembre al 2 de octubre, convocados a participar en el Encuentro Previo a la III Cumbre Continental de Comunicación Indígena, celebrado en el Ejido Francisco I. Madero, Municipio Salto de Agua, Chiapas, México, nos hemos reunido 147 personas de Guatemala, Chile, Argentina, Polonia, Alemania y México, con la participación de mujeres, hombres, niñas y niños de los pueblos Maya Chol, Tseltal, Tzotzil, Zapoteco, Mixteco, Ikoot, Maya Yucateco, Nahuatl, Purhépecha, Mankeme, Maya Kich’e, representantes de comunidades, comunicadoras, comunicadores e integrantes organizaciones, redes y colectivos, para encontrarnos, reconocernos, expresar nuestra palabra y escuchar las de otras y otros. Dialogamos en torno a las fortalezas, retos y luchas que tienen nuestros pueblos en torno a la comunicación comunitaria e indígena en estos tiempos de defensa del territorio y la vida.

Nuestros intercambios, experiencias, discusiones y análisis nos llevaron a reconocer lo que nos une y nos llama a caminar juntas y juntos, buscando hacer fuerte un movimiento local, regional, nacional y continental.

A los diversos niveles de gobierno municipales, estatales y federales, tanto en México como en el resto del continente, demandamos y exigimos lo siguiente:

Denunciamos enérgicamente a los proyectos extractivistas, gubernamentales y megaproyectos que se imponen en nuestros territorios, sin consultarnos, llevándonos solamente mentiras, engaños y buscando acallar.

Demandamos un alto a la ampliación de la carretera San Cristobal – Palenque que afecta negativamente a nuestras comunidades del Valle de Tulijá y otras regiones de Chiapas.

Exigimos se detenga la siembra de los monocultivos de la palma africana que envenena a nuestras tierras con agroquímicos y destruyen nuestra selva.

A pesar de que el Gobierno y las empresas nos lo quiere ocultar, sabemos de los proyectos para construir 13 presas hidroeléctricas en el Estado, dos de las cuales están planeadas para nuestro territorio del Valle del Tulijá. Exigimos un alto a estos y todos los megaproyectos que se nos imponen sin consultarnos previamente y contar con nuestra autorización colectiva.

Con la vergonzosa reputación de vivir en el país con más asesinatos a comunicadoras, comunicadores y periodistas, demandamos un alto a la criminalización de luchadoras y luchadores sociales. Ejercer nuestro derecho a la libertad de expresión no debe ser motivo de persecución ni castigado con persecución y con la muerte.

Denunciamos que los programas de gobierno usan a las mujeres para meterse a las comunidades, para manipular y para que no se organicen desde su propia fuerza.

Reconocemos y defendemos nuestro territorio, sabiendo que éste va más allá de la tierra en su superficie, sino que también se extiende al subsuelo y al espacio aéreo, cultural y espiritual.

Declaramos que el espacio radioeléctrico forma parte de nuestro territorio, por ende, las señales de radio, la televisión y demás transmisiones también deben cumplir con lo que determinemos desde adentro de nuestras comunidades.

En el Valle de Tulijá, como en muchas otras regiones indígenas, carecemos de medios de comunicación propios, que responden a nuestras necesidades de expresarnos y de estar informadas e informados. El gobierno debe garantizar la aplicación de los mandatos constitucionales y convenios internacionales para la instalación de más radios comunitarias en esta región, sin violentar en nuestros derechos como ciudadanas y ciudadanos y como pueblos indígenas.

Exigimos la ampliación de la cobertura de Radio Lak Lumal, la cual nos representa dignamente y responde a lo que queremos saber y comunicar.

Cuando nuestras comunidades asumen decisiones y tomamos acuerdos internos, éstos deben ser reconocidos y respetados por los tres niveles de gobierno.

También sabemos que las y los ciudadanos del estado de Chiapas no conocemos la forma en que el Gobierno utiliza nuestros impuestos para promover sus programas y sus campañas con los medios de comunicación. Demandamos que el Gobierno del Estado transparente el manejo de estos recursos ante toda la ciudadanía.

Además de estas demandas hacia los gobiernos, hacemos del conocimiento público los acuerdos que hemos asumido:

Declaramos una cercana colaboración entre nuestros medios de comunicación y las autoridades comunitarias, comenzando por fortalecer los mecanismos para que las mujeres, jóvenes, niños y niñas, participen expresando su sentir y en conjunto seamos capaces de construir propuestas más sólidas, incluyentes y respetuosas de la diversidad.

Cultivemos el amor a nuestros territorios por medio del fortalecimiento cultural. Nuestro problema no sólo se vive en México sino en el mundo entero.

Nos corresponde crear nuestras propias instituciones y leyes. La verdadera ley es la que construimos nosotras y nosotros. Viene y se hace desde abajo, desde la organización, el diálogo y el trabajo colectivo. Es nuestra tradición la que se hace ley, la ley natural, la ley del bien.

Por eso, debemos estar organizados. Es la única manera para poder enfrentar la situación futura.

Tejeremos redes de articulación y vincularnos con otras organizaciones y comunidades para nunca más estar aisladas.

Instalaremos y activaremos un Observatorio para la defensa de los medios indígenas, comunitarios y ciudadanos, vinculado a nuestras autoridades, medios de comunicación, en alianza con organismos internacionales. El observatorio actuará en defensa ante los abusos, agresiones, decomisos de nuestros medios y los atentados contra nuestra libre expresión.

Reafirmamos nuestro compromiso, como medios comunitarios para continuar y fortalecer nuestro trabajo para la defensa y el respeto a nuestra Madre Tierra, y reconocer la tradición, la lengua materna y la espiritualidad de nuestros pueblos originarios, haciendo tejidos adentro y entre nuestras comunidades.

Para que podamos sobrevivir como comunidades es importante que lo hagamos tanto mujeres como hombres en unidad y colaboración. Necesitamos organizarnos las mujeres mejor porque la organización es la fuerza del pueblo.

Integraremos en las Asambleas a las mujeres y jóvenes.

Identificar lo que tenemos todos en común y desde ahí construir siendo respetuosos de nuestras diferencias de religiones o posiciones políticas. Trabajemos por la unidad.

Reafirmamos nuestro ejercicio de la libre expresión y celebramos el carácter comunitario de nuestros pueblos y de la comunicación indígena que nos permite sembrar semillas de esperanza y rebeldía.

Dado en el Ejido Francisco I. Madero, Municipio Salto del Agua, Chiapas, México, Territorio Chol, 2 de octubre 2016.

 

COMUNIDADES Y ORGANIZACIONES FIRMANTES:

TRAPICHE

POTIOJA 2a. SECCIÓN.

ARROYO ENCANTO

TEAÑIJA

SAN JUAN BARTOLOME

CHIVALTIC CHICO

CHINAL

FLOR DE RÍO

CONFORMIDAD

FRANCISCO I. MADERO

SANTA MARÍA PALENQUE

SUCLUMPA

ARROYO PALENQUE

SANTA MARÍA SALTO DE AGUA

CENOBIO AGUILAR

JUQUILA

SAN MANUEL

CHIVALTIC NUEVO

LA UNIÓN

EL TORO

BABILONIA 1a. SECCIÓN

SAN JUAN CHANCALAITO

EL NARANJO

LA PRECIOSA

TIO’QUIPA

PANHUITZ TIÁÑIJA TILA

NUEVA ESPERANZA SALTO DE AGUA

RANCHERÍA PALMAR

EJIDO EL NAZARET

ADOLFO RUIZ CORTINES

JERUSALEN

TORTUGUERO 2a. SECCIÓN

SAN MIGUEL

ARROYO SHANABIL

AMPLIACIÓN PUNTA BRAVA

BUENAVISTA

BABILONIA 2a. SECCIÓN.

PREPARATORIA AUTOGESTIVA JOSÉ MARTÍ, OAXACA

COLECTIVO IK’TA KOP, ABASOLO, CHIAPAS

RED DE COMUNICADORES BOCA DE POLEN, CHIAPAS

NUEVA CONSTITUYENTE, CHIAPAS.

COORDINADORA NACIONAL DE TRABAJADORES D ELA EDUCACIÓN, CHIAPAS.

SERAPAZ

OLCA

REGENERACIÓN RADIO

LAK LUMAL RADIO 91.9

CLACPI MEXICO

REDES POR LA DIVERSIDAD, EQUIDAD Y SUSTENTABILIDAD A.C.

CIEDERAD

OJO DE AGUA COMUNICACIÓN, OAXACA

OJO DE TIGRE COMUNICACIÓN COMUNITARIA, GUERRERO

RED DE RADIOS INDÍGENAS DE MICHOACAN

COMITE REGIONAL DE CULTURA MAYA CH’OL

PROMEDIOS COMUNICACIÓN COMUNITARIA

HUIZTZILOPOCHTLI

RADIO REPTIL

RADIO YU’UYUM

COLECTIVO TRAGAME LUZ

TINTA VERDE

LA CARACOLA

NSSR

RADIO COMUNITARIA ÑUU KAAN

COMITE PARA LA PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA “SAMUEL RUIZ”, CHICOMUSELO.

MOVIMIENTO RADIO

FRENTE DE PUEBLOS MORELOS – PUEBLA – TLAXCALA

LIBERALIA COLECTIVO ITINERANTE

ARTICULO 19 MEXICO.

PROYECTO VIDEOASTAS INDÍGENAS DE LA FRONTERA SUR (PVIFS)

UNITIERRA OAXACA

RADIO “JUCHARI UINAPEKUA” 98.5 FM, SANTA FE DE LA LAGUNA, MICHOACÁN

REALIZADORES TZIKIN, GUATEMALA.

 

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En conferencia de prensa se presenta El Lugar que Habitamos. II Muestra de Cine y Radio Comunitaria en Mesoamérica

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Finalizamos la tercera sesión del Diplomado para la gestión de radios comunitarias.

Una parte central de nuestro proyecto “Comunicación transformadora para la defensa de derechos de las mujeres y los pueblos indígenas en México”, es el Diplomado para la gestión de radios comunitarias, que cuenta con la participación de ocho radios de las regiones de la Costa y del Istmo, además del Centro de Derechos Humanos del Tepeyac, con sede en Santo Domingo Tehuantepec.

Las sesiones del Diplomado se están realizando a la par en dos regiones del estado: Costa e Istmo. El fin de semana pasado, finalizamos en la Costa la tercera de ocho sesiones que están programadas para llevarse a cabo a lo largo de este año y hasta septiembre del año próximo.

En la región del Istmo acostumbramos reunirnos en Santo Domingo Zanatepec, donde el CECACI y Radio Guluchi nos ofrecen su hospitalidad e instalaciones. En este lugar nos hemos reunido con 15 entusiastas radialistas que colaboran con las radios comunitarias la Ixhuateca, de San Franciso Ixhuatán; Totopo, de Juchitán; Las voces de los Pueblos, de Matías Romero y por supuesto, con Radio Guluchi.

3era-sesion-costa-02En la Costa, la sede es itinerante. Comenzamos reuniéndonos en San Pedro Jicayán, desde donde transmite Estereo N’doso. Para la segunda sesión nos recibieron lxs compas de la radio Ecos de la Montaña, de Santa María Yucuhiti. La tercera sesión fue en la Villa de San Pedro Tututepec, municipio que sostiene el proyecto de Estereo Lluvia. Además de estas tres radios participa Radio Ñuu Kaan, con sede en Santa María Jicaltepec, que será nuestra anfitriona de la cuarta sesión.

Un primer objetivo que buscamos con el Diplomado, es contribuir a mejorar la capacidad de estas radios para responder a las necesidades de las comunidades a las que sirven, particularmente en el tema de la defensa de la vida y del territorio, que es uno de los ejes de nuestra colaboración con ellas. Mediante técnicas de comunicación popular buscamos estimular la producción de contenidos radiofónicos informativos, amenos, dialógicos y creativos.

Hacemos esfuerzos constantes para aumentar el número de mujeres y de hombres que puedan y quieran integrarse a estos proyectos comunitarios de comunicación. Proponemos procesos de formación que permitan no sólo mejorar las habilidades técnicas, sino acercar las herramientas de investigación y análisis social necesarias para estudiar colectivamente las coyunturas regionales. De esta manera, intentamos trabajar en contenidos pertinentes para nuestras audiencias comunitarias, al mismo tiempo que capacitamos a comunicadores y comunicadoras en aspectos formales de la producción radiofónica.

Las primeras tres sesiones

En la primera sesión reflexionamos sobre ideas y conceptos de la radiodifusión popular y comunitaria. Con la guía de Élfego Riveros -gurú de la radiodifusión comunitaria en México- en una reflexión sobre medios de comunicación y poder las y los participantes identificaron las fortalezas de los medios comunitarios, como el cultivo de la credibilidad, la legitimación de los contenidos, la democratización de la palabra, la construcción de comunidad y ciudadanía, entre otros. 3era-sesion-istmo-02De esta manera intentamos definir cuál es el quehacer de nuestras radios, así como los compromisos que es necesario asumir para quienes se integran a estos proyectos.

Mientras tanto, Argelia Rodríguez nos ayudó a mantener un enfoque constante en las herramientas de la educación popular y a identificar estereotipos de género en nuestros discursos.

La segunda sesión se dedicó a reflexionar sobre qué significa y cómo llevar el enfoque de género a nuestros medios de comunicación. Esta sesión fue impartida por Zenaida Pérez, del Instituto Simone de Beauvoir. Se generaron muchas reflexiones en torno a las actitudes no percibidas que conducen a perpetuar el machismo, la violencia y la inequidad.

Se subrayó la importancia de desarrollar estratégicamente los discursos de nuestros medios en función de sus objetivos, la importancia de diseñar un plan de acción en el que analicemos a los adversarios de nuestros esfuerzos, atendiendo a sus fortalezas y debilidades. Surgieron ideas de cómo las radios puede transformarse y hacer lo propio con sus radioescuchas.

La tercera sesión (Conociendo a nuestro público radioescucha) trata sobre la comunicación comunitaria y la construcción de paz. Fue impartida por Blanca Cruz, Erick Huerta y Miriam Pérez Guevara, integrantes de Redes por la Diversidad A. C.

3era-sesion-costa-01Las principales fuentes de preocupación para la mayoría de las radios comunitarias en nuestro país son el riesgo de sufrir el decomiso de sus equipos por parte del Gobierno Federal, pero también el riesgo que representa exponer los problemas que confrontan las comunidades que sufren el despojo de su territorio, la corrupción de sus autoridades y la violencia contra las mujeres.

En esta sesión cada radio comenzó identificando los adversarios que tienen, sus aliados, sus debilidades y fortalezas. Exploramos un discurso acerca de la construcción de paz que fortaleciera la identidad propia, evitando divisiones internas en la comunidad y que proponga salidas para las posiciones de los adversarios, más allá de las confrontaciones que existan acerca de los temas abordados.

Esta sesión nos ayudó también a definir medidas de seguridad ante las amenazas de decomisos y a saber cómo debemos actuar en situaciones que atentan contra nuestra seguridad personal, familiar o del equipo de radialistas.

Paralelamente a este trabajo descrito, hemos abierto espacios para la participación infantil, a través de un taller que ha rebasado nuestras expectativas de asistencia en las comunidades en donde hemos trabajado. Hemos realizado un buen número de actividaes que fomentan el reconocimiento de la niñez en la radio, que les llevan a reconocerse como parte de su comunidad y a expresar los temas que les interesan, preocupan y divierten.

Entre las actividades realizadas, han producido programas de radio en los que expresan sus sentimientos en torno a la relación con los adultos, sobre sus juegos y el género, sus emociones respecto a su cuerpo o temas como el abandono. Esto se hace mediante actividades lúdicas y el acercamiento a la lectura.

Contamos ya con programas de radio terminados que compartiremos en nuestro siguiente reporte.

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Presentamos El Lugar que Habitamos: compartimos mundos acercando los medios.

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Las burlas del IFETEL y el camino de la comunicación para la autonomía

por Grisela Sánchez, publicado el 14 de abril de 2016 en Disonancias / Desinformémonos.

Supongamos… Sólo supongamos que usted colabora en una radio comunitaria, que desde hace diez o quince años transmite con una cobertura limitada, sin que esto sea un impedimento para hacer uso de su idioma en casi un 90%, puede ser diidxazá, wixárica, ayuujk, ñomdaa, o cualquiera de los múltiples idiomas que existen en este país. Es cierto, tienen problemas económicos y el equipo técnico no basta: grabadoras, micrófonos, computadoras, son insuficientes, ni que decir del equipo humano, no hay paga para los locutores, todo es a manera de tequio, colaboración, solidaridad, aferre o como quiera llamarlo. Pero bueno, usted conoce su derecho a adquirir, operar y administrar sus propios medios de comunicación, por ello participa con ganas y con alegría en su radio. Y es que lo comunitario no refiere a transmisores de baja o alta potencia, sino al hecho de representar los intereses de la comunidad, sea ésta una pequeña localidad en el campo o una gran ciudad, de ahí que la barra programática refleje la pertinencia cultural, el micrófono esté abierto para la participación y sobre todo tenga incidencia ante los problemas que aquejan a su localidad. Por todas estas razones, su radio es respaldada por la asamblea ejidal, comunal, barrial o estudiantil.

Supongamos que un caluroso día de julio de 2014 se pública el Decreto por el que se expiden la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, y la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano: mediante este Decreto se reforman, derogan y modifican diversas disposiciones en la materia; se instaura la figura de concesión única, diferenciando sólo el uso, es decir, comercial, público, privado y social, este último es el que abarca las concesiones comunitarias e indígenas: se les asigna sólo el 10% de la banda de radiodifusión sonora y las radios comerciales siguen conservando el monopolio con lo restante.

Como ya es sabido, para que su radio opere dentro de la legalidad tienen que realizar el trámite ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL) lidiando con una serie de requerimientos técnicos y administrativos casi imposibles de cumplir, por mencionar algunos: enviar una solicitud de interés al Instituto para que éste “estudie” si existen frecuencias disponibles en la zona, presentarse como si la radio no existiera y plantear que la radio apenas va a empezar a trabajar una vez le den la concesión. Si menciona en su documento los años reales de trabajo, no pasa ni del escritorio de la secretaria en turno. Bueno sí, pasaría al área de denuncias anónimas. Y en el diseño del organigrama le obligarán a adoptar la estructura piramidal contraria a la organización comunal o colectiva de estos procesos de comunicación: elegir a un director de la radio, operadores, locutores, etcétera.

Para variar, en el 2015 el IFETEL somete el anteproyecto de Lineamientos Generales para el Otorgamiento de Concesiones a una “consulta indígena”, en un plazo de abril a mayo y sin respeto alguno por el convenio 169 de la OIT simula tomarlos en cuenta con relación a la toma de decisiones que les atañen: usted, como comunicador comunitario asiste, junto con compañeros de otras radios a reuniones exprés que se llevan a cabo en la Ciudad de México, en Guadalajara o en San Cristóbal de las Casas, manteniendo la esperanza de que ahora sí tomen en cuenta sus propuestas, pero gran sorpresa, es una consulta no vinculante, es decir, que si nos parecen adecuadas sus “opiniones” las tomaremos en cuenta, pero si no, gracias por participar. Después de esta experiencia, supongamos que usted regresa a su pueblo, comunidad o barrio a seguir trabajando en la comunicación comunitaria, alternativa o popular que desde hace más de medio siglo se practica en América Latina, total, durante todo este tiempo han contado con la legitimidad que sus comunidades les confiere.

Por si fuera poco, a principios de 2016, bajo el pretexto de la reducción de presupuesto, la CDI recorta personal de la Comisión y de las Radios Indigenistas en Yucatán, Chiapas y Oaxaca. Por pura coincidencia, los empleados despedidos eran considerados “trabajadores problema”, o sea que peleaban por sus derechos. Usted en sus adentros piensa: y si a estas radios con estructura y figura de medios públicos que durante décadas respondían a la política indigenista estatal les pasa esto, ¿qué les esperaba a las radios comunitarias?. Y un buen día, uno de esos días en que el diablo anda suelto, se encuentra con la respuesta en el Internet: un cartel con la imagen de un micrófono acompañado de grandes letras que dice: “Se busca por robo, transmitir desde una radio sin concesión es un delito”. Pero no sólo eso, dos spots en género dramatizado empiezan a escucharse en los medios oficiales. Usted no tarda mucho en enterarse que cuatro radios de la Mixteca oaxaqueña, que no contaban con concesión han sido cerradas. Bueno, a estas alturas, ya conoce a sus compañeros de las más de 50 radios comunitarias de su estado y sabe de buena fuente que así comunitarias, comunitarias no eran. Es más, dos de esas radios son propiedad de particulares, con filiación priista y su contenido es comercial, pero bueno, ellas se acuerpan en la figura de comunitaria para salir libradas de esto, y a vos que lo que más le interesa es la defensa de la libertad de expresión pues también se indigna y hasta lo postea en su face.

Para colmo de males un día amanece con la noticia que la Suprema Corte de Justicia avaló que los estados, municipios y la Federación sólo asignan un 1% en comunicación social a las radios de uso social, entonces usted se acuerda que en su país gobernado por evasores fiscales, a las radios se les limitan las formas de obtener ingresos con la nula emisión de mensajes comerciales y venta de publicidad, como una burla; de paso te piden que acredites la capacidad económica para sostener tu proyecto.

Es así que usted trae a su memoria la historia de más de medio siglo en la creación de medios comunitarios, alternativos, populares, educativos, en América Latina y sobre todo recuerda que el documento de Asesores e Invitados del EZLN (1995) de los Acuerdos de San Andrés ya señalaba que “el uso y apropiación de los medios de comunicación por parte de los pueblos indígenas está intrínsecamente vinculado con el proceso de autonomía. Sin los medios de comunicación en manos indígenas es difícil que pueda darse el proceso autonómico; sin la autonomía los medios de comunicación difícilmente serán propios”. Y entonces convocan a una asamblea ejidal, barrial o estudiantil y en consenso deciden la continuidad de su proyecto político comunicacional.

Acuerdan además que la comunidad va a defender la radio ante cualquier amenaza externa, y que su radio es más que necesaria en estos momentos en que el neoliberalismo y su modelo extractivo han diversificado sus formas políticas, judiciales y militares para el despojo territorial de los pueblos indígenas socavando la unidad interna, su sustento socioeconómico y modos de vida, no sólo perjudicando de forma inmediata a ellos, sino derivando en una crisis civilizatoria a nivel planetario. Y entre todos acuerdan que hoy más que nunca es necesario defender a las radios comunitarias, amplificadoras de los gritos de resistencia que surcan las ondas sonoras para nombrar la lucha por la vida, la tierra, el territorio.

EjercicioGrabacion

Entretejiendo Nuestra Mirada

Entretejiendo Nuestra Mirada es un proyecto de formación audiovisual que, en su primera etapa, ha trabajado con un grupo de diez mujeres jóvenes del municipio de Santa María Yucuhiti -en la mixteca oaxaqueña- capacitándolas en el uso de herramientas y técnicas de creación audiovisual, cuyo desenlace fue la producción de 3 proyectos seleccionados.

Todas_listasLas participantes se dividieron en 3 equipos de producción y registraron la vida comunitaria en momentos tan significativos como la organización frente a la muerte, entrevistaron a personajes cuyo trabajo da continuidad y señala el camino de las tradiciones del colectivo, recordaron historias contadas durante siglos… que hoy han sido casi olvidadas.

La colaboración de la Instancia de la Mujer, del municipio y autoridades de Santa María Yucuhiti en el proceso fue determinante para hacerlo posible, por lo que agradecemos infinitamente su participación.

Estos son los cortometrajes que resultaron del proceso y que orgullosamente presentamos a ustedes. Gracias por la visita y esperamos que los disfruten tanto como nosotras ideándolos y haciéndolos.

 

 

Fotos de los talleres

 

Cartel realizado en el taller    Ejercicio bienvenida             Ejercicio grabacion1             Ejercicio grabacion2             Ejercicio historia             Ejercicio principios             Ejercicio revision             Todas listas             Ejercicio edición
Mensaje de bienvenida al taller

 

Comunicar es...

#ComunicarEs: No permitir la mentira

otrosmedios otrosmundosAnte la oficiosa campaña difundida por el IFT, que busca criminalizar a las radios comunitarias con estrategias más propias de grupos de presión que de autoridades federales, los medios comunitarios y las organizaciones que acompañamos estos procesos decidimos unirnos en una campaña nacional para que todas y todos como sociedad expresemos nuestra opinión sobre lo que significa el verbo comunicar.

De esta manera, negaremos rotundamente que comunicar pueda equipararse con el robo (lo que sí podría argumentarse de los sueldos de que gozan algunos funcionarios del mencionado instituto) y definiremos en un ejercicio ciudadano lo que la sociedad espera de sus medios comunitarios.

Te invitamos a que durante todo el mes de mayo sigas subiendo tus colaboraciones y definiciones a la página http://bit.ly/1Tk84Xr, con la etiqueta #ComunicarEs

Estas son las aportaciones oaxaqueñas de La Tertulia Radiofónica a la campaña: