Voces en comunidad

Voces en comunidad

Voces en comunidad1En este documental se entrelazan las historias de dos radios que dan voz a dos regiones de Oaxaca.
Al norte del estado, Radio Nanhdia’a transmite en el 107.9 FM, desde Mazatlán Villa de Flores a un público de 25 comunidades mazatecas, mixtecas y nahuas. Mientras tanto, Radio Guluchi que transmite desde desde Zanatepec en el 106.7 FM se convierte en una de las radios más escuchadas de la región del Istmo.

 

Voces en comunidad2Las personas cuyas voces dan vida a estas radios comunitarias, nos hablan de las razones que les animan para colocarse detrás de un micrófono y hacer un ejercicio cotidiano de información, reflexiones, música y libertad de expresión, con lo que hacen de la comunicación un puente entre lenguas y culturas diversas.

Escuchamos también al público radioescucha, que además de escuchar encuentra las formas de dialogar con la radio, ya sea a través de los mensajes que envían a sus programas favoritos y salen al aire, o construyéndose nuevos diálogos, íntimos y constantes consigo mismos, con sus familias y entre vecinos, a partir de los temas y asuntos difundidos por estos medios.

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Realización: Roberto Olivares
Producción: Ojo de Agua Comunicación
45 minutos
2017

 

 

 

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La radio del pueblo de la lluvia

En una tarde nublada y lluviosa al final de una larga temporada de calor en la costa oaxaqueña, la gente comienza a reunirse en la plaza municipal de la antigua Yucu Dzaa. En el sonido local, un maestro de ceremonias anuncia la venta de playeras de distintos colores con el logotipo de Estéreo Lluvia a cincuenta pesos, la venta de comida y la recepción de donativos en efectivo o en especie para la construcción del nuevo edificio de la radio. Cada vez que en algún lugar surge la idea de crear una radiodifusora que trabaje en beneficio del pueblo y no de intereses políticos o comerciales, es como si se inventara de nuevo la radio comunitaria… y con ello tuviera que resolverse por primera vez también el difícil problema de sostener su operación diaria y de conseguirle la infraestructura necesaria.

En parte eso es lo que está sucediendo en estos momentos, pero también hay algo más novedoso que se celebra y el maestro de ceremonias comienza a leer una lista de invitados oficiales, que han llegado al pueblo especialmente para la ocasión. Aunque antes aclara que el invitado más importante es el mismo pueblo allí reunido y los radioescuchas que dan sentido cada día a la operación de la emisora.

En el título de concesión que el comité de la radio, el presidente municipal, el director de la radio y el ingeniero Heladio Reyes sostienen con orgullo entre las manos, como si se tratara del certificado oficial de su gran persistencia, se lee:

“El Pleno del Instituto Federal de Telecomunicaciones mediante Acuerdo P/IFT/080317/134 de fecha 8 de marzo de 2017, resolvió otorgar una Concesión para usar y aprovechar bandas de frecuencias del espectro radioeléctrico para uso social indígena, a favor de la COMUNIDAD INDÍGENA MIXTECA DE SAN PEDRO TUTUTEPEC”

De acuerdo con el artículo 67 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión expedida en 2014, la concesión que ha sido otorgada está destinada para uso social. Ésta es una categoría en la que caben las concesiones comunitarias, las indígenas y las que se otorguen a instituciones de educación superior, de carácter privado. En este caso, las autoridades municipales la han solicitado en nombre de toda la comunidad y ahora, es la comunidad entera la beneficiaria de la misma, así como la responsable de cumplir con las condiciones que la concesión señala para mantener su vigencia.

Es el domingo 11 de junio y el pueblo de San Pedro Tututepec Villa de Melchor Ocampo, antiguo señorío mixteca del legendario Ocho Venado Garra de Jaguar, se encuentra reunido para celebrar la concesión recién conquistada, con música, danzas, poesía y con el tradicional Fandango de Varita, presente en todas las celebraciones. En la frecuencia de Estéreo Lluvia (XHTUT), que con la concesión ha pasado del 103.5 fm al 106.1 fm, resuenan las palabras que se pronuncian en la plaza municipal y se extienden en todas direcciones hacia los pueblos aledaños, abarcando casi un centenar de kilómetros de costa. En su turno al micrófono el presidente municipal, Javier Juárez Hernández, expresa su satisfacción por la cobertura legal que el documento representa y refrenda su apoyo al comité que encabeza el proyecto de la radio.

El documento que este día da motivo para la celebración, además de representar la autorización que el estado otorga a Estéreo Lluvia para funcionar y establecer las condiciones para que lo haga, representa una garantía para la comunidad de que el gobierno actual y los posteriores dejarán de perseguir a la radio y a sus integrantes, como había venido sucediendo desde su fundación y hasta fechas que todavía están frescas en la memoria. Esto permitirá finalmente que la radio se dedique a aquellos objetivos sociales y culturales para los que fue creada y que sus colaboradores y colaboradoras tengan un motivo menos de preocupación.

Durante su intervención el ingeniero Heladio Reyes, fundador de la radio, integrante de la organización ambientalista Ecosta Yutu Cuii y anterior presidente municipal de Tututepec, recuerda las dos ocasiones en que la fuerzas federales han incursionado para saquear las instalaciones de la radio. La primera de ellas en el año 2002, cuando la policía federal preventiva asaltó la estación que entonces se encontraba en el palacio municipal, rompiendo las puertas del edificio municipal para poder sustraer el equipo.

Cuatro años después, en 2006, fue la segunda ocasión que la policía federal tiró las puertas de la estación para llevarse su equipo. Esta vez, rememora Reyes, la locutora Lucía Alegría se encontraba sola al micrófono cumpliendo con su labor cuando irrumpieron las fuerzas federales. Sin embargo, la compañera tuvo tiempo para informar a su audiencia de lo que estaba pasando y al cabo de unos minutos, cientos de personas llegaron para enfrentar a la policía y recuperar la mayor parte de los equipos sustraídos, demostrando con ello que la radio ya le pertenecía al pueblo y no iba a resultar tan sencillo silenciarla. Lo que las fuerzas del gobierno rompieron tuvo que ser adquirido nuevamente por el pueblo de la misma manera en que este día de fiesta lo vuelve a hacer.

La referida ley de telecomunicaciones fue promulgada aproximadamente ocho años después de aquel incidente y establece que, para prestar todo tipo de servicio de radiodifusión se requiere contar con una concesión única, la cual contempla como fines el uso comercial, el uso público, el uso privado y el uso social, anteriormente mencionado. Sin embargo, se sabe que no todas las radios en el país cuentan con una concesión.

“Nuestra radio también ha sido una escuela de formación. Una escuela que ha luchado por sus derechos. Haciendo valer nuestros derechos, durante más de catorce años la radio ha defendido el derecho del pueblo de Tututepec a tener un medio de comunicación propio y hoy el gobierno federal por fin reconoce oficialmente que tenemos ese derecho” H.R.

En el panorama de las radios indígenas y comunitarias, algunas han decidido no solicitarla y algunas otras no la han podido obtener hasta la fecha, a pesar de los esfuerzos invertidos en obtenerla. El rechazo a la solicitud y con ello a una eventual concesión es evidentemente un posicionamiento político que, en algunos casos resulta de afirmar la autonomía indígena reconocida en los Acuerdos de San Andrés. Desde esta perspectiva se considera que sólo es necesario contar con la autorización de la asamblea comunitaria para hacer uso del espectro radioeléctrico, que se considera una extensión del territorio comunal, desconociéndose con estos argumentos la autoridad reguladora y normativa del estado.

No es el caso de estéreo Lluvia, que desde sus inicios intentó conseguir un permiso de transmisión por parte de la SCT, apegándose a la ley de radio y televisión vigente anteriormente. Siendo esta empresa virtualmente imposible intentó, sin éxito también, tramitar un amparo basándose en la ley de derechos y cultura indígena, que le permitiera funcionar sin ser amenazada por actos de la autoridad. Sin embargo los caminos oficiales se encontraban cerrados para los medios comunitarios y el proyecto decidió asumir la legitimidad que el pueblo le otorgaba para iniciar las transmisiones. Así lo recuerda Heladio Reyes durante su intervención:

“Al menos la radio ahora ya no va a tener esa persecución que ha tenido muchos años por hacer valer el derecho del pueblo de Tututepec. Algunos le han llamado en la historia radio pirata, otros le han dicho radio chocolata, otros le han dicho radio ilegal. Nosotros siempre hemos dicho que estamos defendiendo el derecho del pueblo de Tututepec y en ese sentido es una radio que tiene toda la legalidad y toda la facultad para transmitir. Levantamos la antena atendiendo a los tratados internacionales y atendiendo a la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos que dice que todos los mexicanos tenemos derecho a la libertad de expresión por cualquier medio. Hoy lo reconoce también el gobierno federal y nos da un documento que nos acredita para estar transmitiendo”

Fue a partir de esto que se convocó a la población y radioescuchas para ponerle nombre a la estación naciente. Llegaron unas veinte propuestas de igual número de personas pero fue la de la señora María Hernández, originaria del mismo Tututepec la que se impuso con su lógica clara y directa: la radio da voz al pueblo mixteco, que es el pueblo de la lluvia. Y así el pueblo ñuu savi se hizo presente desde el nombre mismo de la radio difusora.

Estas anécdotas y más se rememora mientras suenan los sones, en las nubes revientan en colores los fuegos artificiales, cae la tarde en la costa del Pacífico y cae también una intermitente lluvia sobre la gente que, reunida en la plaza municipal y humedecida comienza a bailar, quizás para hacer honor al nombre Ñuu Savi. En la radio suena una vez más el corrido de Estéreo Lluvia que Don Panchito, de San Miguel Tututepec recién compuso.

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Producción radiofónica con Museos Comunitarios

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Disonancias/ La siembra del ombligo

Por Griselda Sánchez, publicado en Desinformémonos, jueves 19 de enero del 2017

Largo es el camino de las radios comunitarias, más de medio siglo lo constatan. En la actualidad el neoliberalismo y su modelo extractivo han diversificado las formas políticas, judiciales y militares del despojo territorial a los pueblos indígenas, socavando la unidad interna, el sustento socioeconómico y los modos de vida, perjudicando no sólo de forma inmediata a los pueblos, sino derivando en una crisis civilizatoria a nivel planetario.

Ante esto, los medios de comunicación comunitarios se han ido posicionando en su práctica político-comunicacional; así es como nació una nueva ola de radios comunitarias en los últimos quince años. No sólo desempeñan un papel de apoyo a las acciones colectivas de las organizaciones sociales sino que también se han convertido en actores sociales: desde las radios se convoca, se organiza. Algunas han tratado de articularse en cumbres, encuentros, foros y seminarios para mantenerse coordinadas ante lo que a todos aqueja: el despojo territorial. Para Socrates de la Radio Jëmpoj en Tlahuitoltepec Mixe, Oaxaca, el territorio no sólo es el lugar físico donde se asientan como comunidad, sino que partimos de que es una relación simbólica con sus habitantes que le dan sentido en lo filosófico, emocional, lingüístico, espiritual y organizacional; es la base para la reproducción de una identidad colectiva […] espacio físico y ontológico porque permite la trascendencia del ser con y hacia otros seres, reafirmada por la historia.

En un largo camino por Abya Yala, acompañamos procesos de radios comunitarias y pudimos conocer organizaciones y colectivos radiofónicos que luchan por el derecho a la libre determinación y la defensa de la tierra y el territorio. Conocimos por ejemplo en Centroamérica la Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas y Garífunas, donde destacan Radio Zacate Grande y Faluma Bimetu en Honduras. Estos medios son conocidos por defender los derechos de sus comunidades y en particular el derecho a la tierra ante los riesgos de expropiación que enfrentan por los megaproyectos turísticos emprendidos por un grupo de políticos y empresarios nacionales. Esta resistencia le ha valido a Faluma Bimetu que a finales del año 2009 incendiaran su cabina de radio.

Abajito de Honduras se encuentra un pequeño país, grande en historia, que libró la batalla contra la dictadura con Radio Venceremos: el Salvador. Ahí transmite Radio Victoria, creada en 1993 por los desplazados y desplazadas de la guerra civil, que regresaron del campamento hondureño de Mesa Grande a finales de los años ochenta, después de permanecer exiliados casi ocho años. Ellos y ellas están en contra de la minería a cielo abierto y desde el 2004 se han convertido en la voz de las comunidades locales, en defensores del medio ambiente y en militantes ecologistas opuestos a los planes de explotación minera de la compañía multinacional canadiense Pacific Rim. Su lucha ha costado muertos y amenazas entre la población en general y entre los comunicadores. Estos últimos incluso se han visto forzados a salir de su comunidad.

En Guatemala, la Radio Sipaestereo también se enfrenta a la megaminería e ilustra muy bien los procesos de resistencia desde las ondas radiales. El papel de la radio fue esencial para la Consulta Popular Contra la Minería que se llevó a cabo en el municipio de Sipacapa, Departamento de San Marcos, el 18 de Junio del 2005: a pesar de la desinformación sobre el referendo y los intentos de boicot por parte de la empresa minera, los habitantes de Sipacapa acudieron masivamente a votar. En total, el 98.5 por ciento de las 2 445 personas que participaron en la consulta rechazaron el proyecto que afectaría Sipacapa y San Miguel Ixtahuacan al introducir maquinaria pesada en la región e instalar la infraestructura de la Mina Marlin de la empresa Montana Exploradora, subsidiaria de la transnacional canadiense Glamis Gold.

En Colombia, el CRIC —Consejo Regional Indígena del Cauca— tiene ya más de 40 años de experiencia en recuperación de la tierra y ampliación de los Resguardos. Es una de las organizaciones más importantes del país. Su zona de influencia es el Departamento del Cauca, ubicado al sur occidente del país. Mediante su Plan de Vida (estructura conformada por cinco tejidos: Económico Ambiental, Pueblo y Cultura, Justicia y Armonía, Defensa de la Vida, Comunicación) contrarresta lo que considera el modelo económico de muerte: fortalece los cabildos indígenas, las empresas económicas comunitarias, la salud, la educación y exige la justa aplicación de las leyes en materia indígena, leyes que ignoran los megaproyectos extractivistas como el IIRSA, proyecto de Integración de Infraestructura Regional Suramericana. Ante este panorama, el Tejido de Comunicación y Relaciones Externas para la Verdad nace con el objetivo de defender la pervivencia de este proceso, el territorio y la vida. Este tejido es entendido como una gran tela compuesta por “hilos” (los medios de comunicación que van tejiendo conciencia), “nudos” (personas dentro y fuera del territorio que ayudan en las tareas de la comunicación) y “huecos” (espacios en donde, como en las asambleas, se toman las decisiones). Para difundir la palabra Nasa a nivel nacional e internacional, han echado mano de videos, páginas web, radios y revistas.

Colombia es uno de los países que más nos ha enseñado con su práctica político- comunicacional. El Tejido de Comunicación de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACINC) merece todo nuestro respeto; lleva más de 10 años realizando foros regionales y nacionales. Sus reflexiones parten de una noción de comunicación mucho más profunda que lo que acostumbramos en otras geografías: la comunicación propia nace de la necesidad de crear y tejer comunidad en el sentido espiritual y de la conversación que se da con la naturaleza.

Y palabrandando seguimos hasta Argentina con las radios mapuches al sur y con la red de emisoras del Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina (MOCASE-VC) en el norte. Este último inauguró varias radios comunitarias con la participación de los campesinos y comunidades indígenas, y construyó con el apoyo del Movimiento Nacional Campesino indígena (MNCI) la Universidad Campesina SURI, cuya curricula enfatiza la carrera de comunicación. El MOCASE es una de las organizaciones más importantes del país en lo que a defensa de la tierra atañe. Uno de los problemas que enfrenta son los agronegocios y el “desierto verde” que se ha ido expandiendo con la entrada de la siembra de monocultivo de soya transgénica que devasta los bosques, contamina los suelos, el agua y dispara los precios de los alimentos en el mercado interno. Incluso ha llegado al extremo de desalojar a comunidades enteras. Ante estas amenazas, la gente del lugar ha respondido organizándose, resistiendo y retomando las tierras que le fueron arrebatadas. En esta lucha, el papel de las radios comunitarias del MOCASE es informar y brindar alternativas en cuanto a organización y producción, tejiendo vínculos, por ejemplo con cooperativas que acobija.

En México existe otro ejemplo de alternativas al desarrollo que no podemos dejar de mencionar: la CRAC, Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias —mejor conocida como Policía Comunitaria—, ubicada en el estado de Guerrero. La conforman pueblos na savi, me’phaa, nahuas y afromestizos que viven en aproximadamente 69 comunidades de los municipios de la Costa Chica y Montaña de ese estado. Desde Octubre de 1995 la CRAC tiene entre sus tareas la seguridad, la administración de justicia y un modelo de reintegración social conocido como reeducación. Hace siete años implementó como parte de su proyecto integral de desarrollo un sistema de comunicación que cuenta con un sitio web, un centro de video documental y radios comunitarias que cubren gran parte de la región en la que actúa con el objetivo de fortalecer la organización y demandar la no intromisión de la minería (empresa Hochschild México S.A. de C.V.) en su territorio comunitario.

Colindando con el estado de Guerrero se encuentra Oaxaca. Si bordeamos la costa, llegamos al Istmo de Tehuantepec donde surcan las ondas radiales la Voz del General Charis en la comunidad de Álvaro Obregón que se organiza ante los megaproyectos eólicos, a corta distancia se encuentra Radio Totopo, así como Radio Cundachi en la Ciudad Ixtepec. Muy cerca de la capital del estado transmite desde finales del 2014 Movimiento Radio, en San José del Progreso. Este pueblo también se opone a la minería a cielo abierto.

Para esta nueva ola de radios comunitarias, el común denominador es la premisa de que lo que está en juego es su reproducción como pueblos indígenas y sobre todo la vida misma. Han tenido que apropiarse de medios que les sirven como herramientas —no desde la instrumentalización de la comunicación— para expandir sus demandas, facilitar la organización y la movilización. Además, volvieron a rebatir la información-manipulación de los periódicos, televisoras y radios comerciales enfatizando la comunicación dialógica.

Estas radios comunitarias que se manifiestan abiertamente por la defensa del territorio nacieron en el seno de una organización o se acuerparon en el camino con un frente de lucha o en una asamblea. De un modo u otro, siempre son parte de los procesos de resistencia en los que están inmersas: no son meros observadores externos. Se saben en contextos de violencia; saben que se juegan todo, porque lo que está en riesgo es justo la vida misma. Con su práctica ejercen la libre determinación para tener y operar sus propios medios de comunicación, como diría el radialista Benito Contreras de La Voz del Pueblo ubicada en la montaña de Guerrero: Estamos seguros que el aire donde viaja nuestra palabra es parte del territorio.

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Este disco nos invita a Escuchar la Tierra.

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Darle la voz a niños y niñas es fortalecer las audiencias radiofónicas

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Declaración de Tulijá

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III Cumbre Continental de Comunicación Indígena

A los medios de comunicación libres, comunitarios y autónomos
A las autoridades del gobierno
A las ciudadanas y los ciudadanos del mundo

Hoy, 2 de octubre, comenzamos por recordar la represión que sufrieron las y los estudiantes en la ciudad de México en 1968 por decir su palabra y oponerse al autoritarismo. Desafortunadamente, estos crímenes de estado no dejan de repetirse como es el caso de los compañeros normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace dos años. Nuestra memoria está viva.

Del 30 de septiembre al 2 de octubre, convocados a participar en el Encuentro Previo a la III Cumbre Continental de Comunicación Indígena, celebrado en el Ejido Francisco I. Madero, Municipio Salto de Agua, Chiapas, México, nos hemos reunido 147 personas de Guatemala, Chile, Argentina, Polonia, Alemania y México, con la participación de mujeres, hombres, niñas y niños de los pueblos Maya Chol, Tseltal, Tzotzil, Zapoteco, Mixteco, Ikoot, Maya Yucateco, Nahuatl, Purhépecha, Mankeme, Maya Kich’e, representantes de comunidades, comunicadoras, comunicadores e integrantes organizaciones, redes y colectivos, para encontrarnos, reconocernos, expresar nuestra palabra y escuchar las de otras y otros. Dialogamos en torno a las fortalezas, retos y luchas que tienen nuestros pueblos en torno a la comunicación comunitaria e indígena en estos tiempos de defensa del territorio y la vida.

Nuestros intercambios, experiencias, discusiones y análisis nos llevaron a reconocer lo que nos une y nos llama a caminar juntas y juntos, buscando hacer fuerte un movimiento local, regional, nacional y continental.

A los diversos niveles de gobierno municipales, estatales y federales, tanto en México como en el resto del continente, demandamos y exigimos lo siguiente:

Denunciamos enérgicamente a los proyectos extractivistas, gubernamentales y megaproyectos que se imponen en nuestros territorios, sin consultarnos, llevándonos solamente mentiras, engaños y buscando acallar.

Demandamos un alto a la ampliación de la carretera San Cristobal – Palenque que afecta negativamente a nuestras comunidades del Valle de Tulijá y otras regiones de Chiapas.

Exigimos se detenga la siembra de los monocultivos de la palma africana que envenena a nuestras tierras con agroquímicos y destruyen nuestra selva.

A pesar de que el Gobierno y las empresas nos lo quiere ocultar, sabemos de los proyectos para construir 13 presas hidroeléctricas en el Estado, dos de las cuales están planeadas para nuestro territorio del Valle del Tulijá. Exigimos un alto a estos y todos los megaproyectos que se nos imponen sin consultarnos previamente y contar con nuestra autorización colectiva.

Con la vergonzosa reputación de vivir en el país con más asesinatos a comunicadoras, comunicadores y periodistas, demandamos un alto a la criminalización de luchadoras y luchadores sociales. Ejercer nuestro derecho a la libertad de expresión no debe ser motivo de persecución ni castigado con persecución y con la muerte.

Denunciamos que los programas de gobierno usan a las mujeres para meterse a las comunidades, para manipular y para que no se organicen desde su propia fuerza.

Reconocemos y defendemos nuestro territorio, sabiendo que éste va más allá de la tierra en su superficie, sino que también se extiende al subsuelo y al espacio aéreo, cultural y espiritual.

Declaramos que el espacio radioeléctrico forma parte de nuestro territorio, por ende, las señales de radio, la televisión y demás transmisiones también deben cumplir con lo que determinemos desde adentro de nuestras comunidades.

En el Valle de Tulijá, como en muchas otras regiones indígenas, carecemos de medios de comunicación propios, que responden a nuestras necesidades de expresarnos y de estar informadas e informados. El gobierno debe garantizar la aplicación de los mandatos constitucionales y convenios internacionales para la instalación de más radios comunitarias en esta región, sin violentar en nuestros derechos como ciudadanas y ciudadanos y como pueblos indígenas.

Exigimos la ampliación de la cobertura de Radio Lak Lumal, la cual nos representa dignamente y responde a lo que queremos saber y comunicar.

Cuando nuestras comunidades asumen decisiones y tomamos acuerdos internos, éstos deben ser reconocidos y respetados por los tres niveles de gobierno.

También sabemos que las y los ciudadanos del estado de Chiapas no conocemos la forma en que el Gobierno utiliza nuestros impuestos para promover sus programas y sus campañas con los medios de comunicación. Demandamos que el Gobierno del Estado transparente el manejo de estos recursos ante toda la ciudadanía.

Además de estas demandas hacia los gobiernos, hacemos del conocimiento público los acuerdos que hemos asumido:

Declaramos una cercana colaboración entre nuestros medios de comunicación y las autoridades comunitarias, comenzando por fortalecer los mecanismos para que las mujeres, jóvenes, niños y niñas, participen expresando su sentir y en conjunto seamos capaces de construir propuestas más sólidas, incluyentes y respetuosas de la diversidad.

Cultivemos el amor a nuestros territorios por medio del fortalecimiento cultural. Nuestro problema no sólo se vive en México sino en el mundo entero.

Nos corresponde crear nuestras propias instituciones y leyes. La verdadera ley es la que construimos nosotras y nosotros. Viene y se hace desde abajo, desde la organización, el diálogo y el trabajo colectivo. Es nuestra tradición la que se hace ley, la ley natural, la ley del bien.

Por eso, debemos estar organizados. Es la única manera para poder enfrentar la situación futura.

Tejeremos redes de articulación y vincularnos con otras organizaciones y comunidades para nunca más estar aisladas.

Instalaremos y activaremos un Observatorio para la defensa de los medios indígenas, comunitarios y ciudadanos, vinculado a nuestras autoridades, medios de comunicación, en alianza con organismos internacionales. El observatorio actuará en defensa ante los abusos, agresiones, decomisos de nuestros medios y los atentados contra nuestra libre expresión.

Reafirmamos nuestro compromiso, como medios comunitarios para continuar y fortalecer nuestro trabajo para la defensa y el respeto a nuestra Madre Tierra, y reconocer la tradición, la lengua materna y la espiritualidad de nuestros pueblos originarios, haciendo tejidos adentro y entre nuestras comunidades.

Para que podamos sobrevivir como comunidades es importante que lo hagamos tanto mujeres como hombres en unidad y colaboración. Necesitamos organizarnos las mujeres mejor porque la organización es la fuerza del pueblo.

Integraremos en las Asambleas a las mujeres y jóvenes.

Identificar lo que tenemos todos en común y desde ahí construir siendo respetuosos de nuestras diferencias de religiones o posiciones políticas. Trabajemos por la unidad.

Reafirmamos nuestro ejercicio de la libre expresión y celebramos el carácter comunitario de nuestros pueblos y de la comunicación indígena que nos permite sembrar semillas de esperanza y rebeldía.

Dado en el Ejido Francisco I. Madero, Municipio Salto del Agua, Chiapas, México, Territorio Chol, 2 de octubre 2016.

 

COMUNIDADES Y ORGANIZACIONES FIRMANTES:

TRAPICHE

POTIOJA 2a. SECCIÓN.

ARROYO ENCANTO

TEAÑIJA

SAN JUAN BARTOLOME

CHIVALTIC CHICO

CHINAL

FLOR DE RÍO

CONFORMIDAD

FRANCISCO I. MADERO

SANTA MARÍA PALENQUE

SUCLUMPA

ARROYO PALENQUE

SANTA MARÍA SALTO DE AGUA

CENOBIO AGUILAR

JUQUILA

SAN MANUEL

CHIVALTIC NUEVO

LA UNIÓN

EL TORO

BABILONIA 1a. SECCIÓN

SAN JUAN CHANCALAITO

EL NARANJO

LA PRECIOSA

TIO’QUIPA

PANHUITZ TIÁÑIJA TILA

NUEVA ESPERANZA SALTO DE AGUA

RANCHERÍA PALMAR

EJIDO EL NAZARET

ADOLFO RUIZ CORTINES

JERUSALEN

TORTUGUERO 2a. SECCIÓN

SAN MIGUEL

ARROYO SHANABIL

AMPLIACIÓN PUNTA BRAVA

BUENAVISTA

BABILONIA 2a. SECCIÓN.

PREPARATORIA AUTOGESTIVA JOSÉ MARTÍ, OAXACA

COLECTIVO IK’TA KOP, ABASOLO, CHIAPAS

RED DE COMUNICADORES BOCA DE POLEN, CHIAPAS

NUEVA CONSTITUYENTE, CHIAPAS.

COORDINADORA NACIONAL DE TRABAJADORES D ELA EDUCACIÓN, CHIAPAS.

SERAPAZ

OLCA

REGENERACIÓN RADIO

LAK LUMAL RADIO 91.9

CLACPI MEXICO

REDES POR LA DIVERSIDAD, EQUIDAD Y SUSTENTABILIDAD A.C.

CIEDERAD

OJO DE AGUA COMUNICACIÓN, OAXACA

OJO DE TIGRE COMUNICACIÓN COMUNITARIA, GUERRERO

RED DE RADIOS INDÍGENAS DE MICHOACAN

COMITE REGIONAL DE CULTURA MAYA CH’OL

PROMEDIOS COMUNICACIÓN COMUNITARIA

HUIZTZILOPOCHTLI

RADIO REPTIL

RADIO YU’UYUM

COLECTIVO TRAGAME LUZ

TINTA VERDE

LA CARACOLA

NSSR

RADIO COMUNITARIA ÑUU KAAN

COMITE PARA LA PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA “SAMUEL RUIZ”, CHICOMUSELO.

MOVIMIENTO RADIO

FRENTE DE PUEBLOS MORELOS – PUEBLA – TLAXCALA

LIBERALIA COLECTIVO ITINERANTE

ARTICULO 19 MEXICO.

PROYECTO VIDEOASTAS INDÍGENAS DE LA FRONTERA SUR (PVIFS)

UNITIERRA OAXACA

RADIO “JUCHARI UINAPEKUA” 98.5 FM, SANTA FE DE LA LAGUNA, MICHOACÁN

REALIZADORES TZIKIN, GUATEMALA.

 

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En conferencia de prensa se presenta El Lugar que Habitamos. II Muestra de Cine y Radio Comunitaria en Mesoamérica

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Finalizamos la tercera sesión del Diplomado para la gestión de radios comunitarias.

Una parte central de nuestro proyecto “Comunicación transformadora para la defensa de derechos de las mujeres y los pueblos indígenas en México”, es el Diplomado para la gestión de radios comunitarias, que cuenta con la participación de ocho radios de las regiones de la Costa y del Istmo, además del Centro de Derechos Humanos del Tepeyac, con sede en Santo Domingo Tehuantepec.

Las sesiones del Diplomado se están realizando a la par en dos regiones del estado: Costa e Istmo. El fin de semana pasado, finalizamos en la Costa la tercera de ocho sesiones que están programadas para llevarse a cabo a lo largo de este año y hasta septiembre del año próximo.

En la región del Istmo acostumbramos reunirnos en Santo Domingo Zanatepec, donde el CECACI y Radio Guluchi nos ofrecen su hospitalidad e instalaciones. En este lugar nos hemos reunido con 15 entusiastas radialistas que colaboran con las radios comunitarias la Ixhuateca, de San Franciso Ixhuatán; Totopo, de Juchitán; Las voces de los Pueblos, de Matías Romero y por supuesto, con Radio Guluchi.

3era-sesion-costa-02En la Costa, la sede es itinerante. Comenzamos reuniéndonos en San Pedro Jicayán, desde donde transmite Estereo N’doso. Para la segunda sesión nos recibieron lxs compas de la radio Ecos de la Montaña, de Santa María Yucuhiti. La tercera sesión fue en la Villa de San Pedro Tututepec, municipio que sostiene el proyecto de Estereo Lluvia. Además de estas tres radios participa Radio Ñuu Kaan, con sede en Santa María Jicaltepec, que será nuestra anfitriona de la cuarta sesión.

Un primer objetivo que buscamos con el Diplomado, es contribuir a mejorar la capacidad de estas radios para responder a las necesidades de las comunidades a las que sirven, particularmente en el tema de la defensa de la vida y del territorio, que es uno de los ejes de nuestra colaboración con ellas. Mediante técnicas de comunicación popular buscamos estimular la producción de contenidos radiofónicos informativos, amenos, dialógicos y creativos.

Hacemos esfuerzos constantes para aumentar el número de mujeres y de hombres que puedan y quieran integrarse a estos proyectos comunitarios de comunicación. Proponemos procesos de formación que permitan no sólo mejorar las habilidades técnicas, sino acercar las herramientas de investigación y análisis social necesarias para estudiar colectivamente las coyunturas regionales. De esta manera, intentamos trabajar en contenidos pertinentes para nuestras audiencias comunitarias, al mismo tiempo que capacitamos a comunicadores y comunicadoras en aspectos formales de la producción radiofónica.

Las primeras tres sesiones

En la primera sesión reflexionamos sobre ideas y conceptos de la radiodifusión popular y comunitaria. Con la guía de Élfego Riveros -gurú de la radiodifusión comunitaria en México- en una reflexión sobre medios de comunicación y poder las y los participantes identificaron las fortalezas de los medios comunitarios, como el cultivo de la credibilidad, la legitimación de los contenidos, la democratización de la palabra, la construcción de comunidad y ciudadanía, entre otros. 3era-sesion-istmo-02De esta manera intentamos definir cuál es el quehacer de nuestras radios, así como los compromisos que es necesario asumir para quienes se integran a estos proyectos.

Mientras tanto, Argelia Rodríguez nos ayudó a mantener un enfoque constante en las herramientas de la educación popular y a identificar estereotipos de género en nuestros discursos.

La segunda sesión se dedicó a reflexionar sobre qué significa y cómo llevar el enfoque de género a nuestros medios de comunicación. Esta sesión fue impartida por Zenaida Pérez, del Instituto Simone de Beauvoir. Se generaron muchas reflexiones en torno a las actitudes no percibidas que conducen a perpetuar el machismo, la violencia y la inequidad.

Se subrayó la importancia de desarrollar estratégicamente los discursos de nuestros medios en función de sus objetivos, la importancia de diseñar un plan de acción en el que analicemos a los adversarios de nuestros esfuerzos, atendiendo a sus fortalezas y debilidades. Surgieron ideas de cómo las radios puede transformarse y hacer lo propio con sus radioescuchas.

La tercera sesión (Conociendo a nuestro público radioescucha) trata sobre la comunicación comunitaria y la construcción de paz. Fue impartida por Blanca Cruz, Erick Huerta y Miriam Pérez Guevara, integrantes de Redes por la Diversidad A. C.

3era-sesion-costa-01Las principales fuentes de preocupación para la mayoría de las radios comunitarias en nuestro país son el riesgo de sufrir el decomiso de sus equipos por parte del Gobierno Federal, pero también el riesgo que representa exponer los problemas que confrontan las comunidades que sufren el despojo de su territorio, la corrupción de sus autoridades y la violencia contra las mujeres.

En esta sesión cada radio comenzó identificando los adversarios que tienen, sus aliados, sus debilidades y fortalezas. Exploramos un discurso acerca de la construcción de paz que fortaleciera la identidad propia, evitando divisiones internas en la comunidad y que proponga salidas para las posiciones de los adversarios, más allá de las confrontaciones que existan acerca de los temas abordados.

Esta sesión nos ayudó también a definir medidas de seguridad ante las amenazas de decomisos y a saber cómo debemos actuar en situaciones que atentan contra nuestra seguridad personal, familiar o del equipo de radialistas.

Paralelamente a este trabajo descrito, hemos abierto espacios para la participación infantil, a través de un taller que ha rebasado nuestras expectativas de asistencia en las comunidades en donde hemos trabajado. Hemos realizado un buen número de actividaes que fomentan el reconocimiento de la niñez en la radio, que les llevan a reconocerse como parte de su comunidad y a expresar los temas que les interesan, preocupan y divierten.

Entre las actividades realizadas, han producido programas de radio en los que expresan sus sentimientos en torno a la relación con los adultos, sobre sus juegos y el género, sus emociones respecto a su cuerpo o temas como el abandono. Esto se hace mediante actividades lúdicas y el acercamiento a la lectura.

Contamos ya con programas de radio terminados que compartiremos en nuestro siguiente reporte.

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Presentamos El Lugar que Habitamos: compartimos mundos acercando los medios.