Radio Encuentros: Pueblos indígenas y acuerdos comerciales


De izq. sup. a der. inf.: Hugo Arpasi (Perú), Fernando López y Emanuel Gómez (México). Ana Llao (Chile). Fotos: Jonathan Hurtado/Servindi

De izq. sup. a der. inf.: Hugo Arpasi (Perú), Fernando López y Emanuel Gómez (México). Ana Llao (Chile). Fotos: Jonathan Hurtado/Servindi

Servindi, 27 de mayo, 2016.- Con motivo de la visita de representantes de la ONU a Lima, el pasado mes de abril, representantes de varios países de la región expusieron los impactos negativos que ocasionan en sus respectivas naciones los tratados comerciales bilaterales y lo que en ese sentido representa hoy la posible entrada en vigencia del Acuerdo Transpacífico, más conocido como TPP.

En esta edición especial de Radio Encuentros escucharemos a Hugo Arpasi Carpio, de la Unión Nacional de Comunidades Aymaras (UNCA) de Perú, Fernando López y Emanuel Gómez, ambos integrantes de la campaña “Sin maíz no hay país” de México, y Ana Llao, de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena y representante de las comunidades mapuches de Chile.

Según los representantes de México, la agricultura es uno de los sectores productivos que se ha perjudicado por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pues se ha generado mayor dependencia en cuanto a alimentación y el uso de semillas e insumos para el cultivo en zonas rurales.

Fernando López señaló que ante ello las organizaciones sociales han diseñado estrategias para defender sus patrones culturales alimentarios y la libre circulación de semillas.

Por su parte, Emanuel Gómez indica que el TPP obligaría a México a adoptar el Acta UPOV 91 (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales), que obliga a registrar las variedades de semillas a favor de grandes transnacionales e impide su libre circulación entre los campesinos.

La consulta previa a los pueblos indígenas u originarios también fue un tema de análisis. En el diálogo sostenido en Lima, los representantes de los tres países destacaron el valor del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), base de la consulta previa, y el cual sus países ratificaron.

No obstante, señalaron que en la práctica no se cumple con este proceso. En el caso de Perú, recién desde el año 2011 se cuenta con una ley de consulta.

Hugo Arpasi Carpio (UNCA) manifestó que el gobierno peruano prioriza las inversiones en el sector extractivo a pesar de la contaminación que ha provocado en sectores productivos tan importantes como la ganadería y la agricultura, y los impactos en la salud y bienestar de las comunidades aledañas a proyectos mineros.

Por otro lado, Ana Llao declaró que los pueblos indígenas no han tenido ninguna participación en las negociaciones ni la aprobación del TPP. De esta manera, según la líder mapuche, el derecho a la consulta y los estándares del Convenio 169 han sido vulnerados.

Los entrevistados concluyen que es necesaria la creación de una red internacional en donde organizaciones indígenas, campesinas y sociales puedan fortalecerse entre sí a través de alianzas y la articulación de propuestas ante las amenazas que el Acuerdo Transpacífico trae consigo.

Proponen también que las formas de desarrollo desde los pueblos indígenas sean tomadas en cuenta tal y como lo indica el Convenio 169.

Por último, indican que ejercer presión sobre las funciones de los parlamentos, y la elección de los mismos, es una medida necesaria.

La entrevista se realizó en el marco del Seminario Internacional “Tratados de Inversión, megaproyectos e impactos sobre los derechos de los pueblos indígenas”, realizado el 25 y 26 de abril en Lima, Perú.

Este encuentro reunió a representantes indígenas y de la sociedad civil de países de América Latina, África, Asia y Oceanía. Además, contó con las exposiciones de los Relatores de la ONU, Victoria Tauli-Corpuz, Relatora Especial sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, y Baskut Tuncak, Relator Especial sobre Sustancias Químicas Peligrosas y Desechos

También asistieron Francisco Eguiguren, comisionado y Relator sobre los Derechos de Pueblos Indígenas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y Melako Tegegn, miembro de la Comisión Africana de Derechos Humanos.

Puede escuchar la entrevista completa en el siguiente reproductor:

La entrevista fue realizada por Paulina Acevedo, del Observatorio Ciudadano de Chile, y Rafael Ponte, de Servindi.

Fue difundida a través de Radio Encuentros, una plataforma web del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA por su siglas en inglés) que pone a libre disposición entrevistas, informes y material radial sobre la situación de los pueblos indígenas alrededor del mundo.

Historia de un maestro

por Mónica Mateos Vega, publicado el 17 de junio de 2016 en el Blog MM Reportera / La Jornada.
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A mediados de los años cuarenta del siglo XX, Jaime Torres Bodet (1902-1972), entonces secretario de Educación Pública, promovió una reforma educativa que bautizó muy pomposamente como “escuela de la unidad nacional”.
Fue la “modernización” de la época. Se dispuso que las normales rurales dejaran de tener un lugar importante en el discurso educativo oficial, se les redujo el presupuesto y, al igual que en otras dependencias la Secretaría de Educación Pública (SEP), se inició una depuración de profesores y estudiantes calificados de «comunistas”.
Esos fueron los años que le tocaron vivir al profesor Albino Mateos Martínez, cuya gestión más
significativa ocurrió entre 1955 y 1957, cuando dirigió la Escuela Normal Rural Justo Sierra Méndez de Hecelchakán, Campeche, e impidió el cierre del plantel.
El profesor Albino nació el 4 de noviembre de 1904 en Villa de Zaachila, una comunidad indígena zapoteca del estado de Oaxaca. Su padre fue Ladislao Mateos Mendoza, campesino, y su madre Jerónima Martínez Pérez, partera.
Su abuelo materno, José María Martínez Cerero, también originario de Zaachila, fue durante mucho tiempo de las pocas personas que sabían leer y escribir en su comunidad (aprendió de manera autodidacta). Cada semana, don Chema, como le llamaban, mandaba traer los periódicos de la capital para compartir con familiares y amigos las noticias, no obstante dedicarse también al campo.
Gracias a él, Albino se interesó desde muy niño en terminar sus estudios, situación que era difícil entre los pequeños de Zaachila a principios del siglo XX debido a las condiciones de pobreza y marginación en las que vivían.
Al concluir la primaria, Albino pidió a sus padres que lo mandaran a la ciudad de Oaxaca para continuar la secundaria. Se fue a vivir con unos familiares y debió comenzar a trabajar para pagar sus estudios y manutención. No obstante su entusiasmo, dejó la escuela por algunos periodos para dedicarse de lleno al trabajo.
Luego de muchos tropiezos, pudo concluir uno de sus grandes anhelos: graduarse como profesor de educación primaria en la Escuela Normal Urbana Federalizada de Oaxaca en 1935. Su título lo recibió hasta 1946.

 

Pero el mismo año de su graduación inició sus labores docentes en la población de Yalalag,
posteriormente trabajó en una escuela de San Antonio de la Cal, ambas  en su estado natal. Su dedicación y compromiso con el magisterio hicieron posible que pronto lo nombraran director de la Escuela Normal Rural de Comitancillo, Oaxaca. Desde entonces, su prioridad fue apoyar a los jóvenes de familias de bajos recursos que quisieran formarse como maestros.
Algunos de sus ex alumnos recuerdan una anécdota que definen la personalidad del profesor Mateos: aceptaba a los muchachos como normalistas aunque no tuvieran certificados de estudios previos. Su consigna era: “a ese joven primero sírvanle un plato de frijoles, luego, denle un libro, ya después arreglaremos lo de sus papeles”.
También laboró en las normales rurales de Tekax, Yucatán; Mactumactzá, Chiapas; Xochiapulco, Puebla; Tamazulapam, Oaxaca; Aguilera, Durango y El Quinto, Sonora.
Su estancia al frente de la Escuela Normal Rural Justo Sierra Méndez de Hecelchakán, Campeche, fue de apenas tres años, pero la que marcó su carrera y su vida.
En aquellos años, el gobernador Alberto Trueba Urbina (1903-1984) pretendía cerrar el plantel, convencido de que era un “nido de comunistas”. Los alumnos se opusieron a tal iniciativa y realizaron manifestaciones en la capital campechana. En una de esas protestas, realizaron pintas en edificios públicos, lo cual ocasionó que algunos de ellos fueran arrestados
por la policía.
El director Albino, de inmediato, pagó las fianzas para que los jóvenes salieran libres, lo cual acrecentó su enemistad del gobernador, con quien ya tenía fricciones debido a que el maestro había solicitado que la normal de Hecelchakán, que hasta entonces recibía en su internado únicamente a varones, fuera mixto.
El maestro Albino argumentaba que las jóvenes de la comunidad que deseaban ser normalistas no tenían por qué irse a estudiar a otras ciudades lejos de sus familias, le parecía injusto. El gobernador Trueba en todo momento se opuso, argumentaba que no había recursos para construir en la escuela una sección para mujeres, ni siquiera para recibirlas como estudiantes
externas. No obstante, el director admitió a siete alumnas en el internado.
La evidente amistad del director Mateos con el entonces líder magisterial Carlos Sansores Pérez (1918-2005), quien acudió como padrino de generación de los normalistas graduados de Hecelchakán en esos años, acrecentó los rencores, pues Sansores Pérez después llegaría a ser gobernador de Campeche y era enemigo político de Trueba Urbina.
El gobernador continuó presionando al director Albino, hasta que logró que el maestro pidiera su cambio a otra normal. Fue enviado a Durango.
En 1962, el profesor Albino fue detenido por la policía en esa entidad norteña. Trueba lo había
acusado en Campeche de peculado y desvío de recursos. El dinero en cuestión fue el que había sido usado para pagar las fianzas de los alumnos encarcelados seis años antes.
El director Mateos fue llevado a la cárcel municipal de Campeche, donde permaneció cuatro meses.
Durante ese tiempo recibió muestras de solidaridad de sus colegas y de los alumnos agrupados en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, a quienes dirigió una emotiva carta en la que explicó su compromiso con la Escuela Normal Rural Justo Sierra
Méndez de Hecelchakán:
 
Hice de esta escuela un centro que educaba en la dignidad y por la dignidad. Estoy procesado por no aceptar provocaciones del entonces Gobernador del Estado, que quería que los alumnos normalistas cometieran violencias que justificaran sus acusaciones y conseguir la clausura de nuestra Escuela Normal Rural; porque fui leal a los alumnos (se me pidió que los traicionara); porque en forma ilimitada ayudé a los alumnos que injusta y arbitrariamente fueron encarcelados en octubre de 1956; cualquier reunión que tenía con los alumnos era denunciada a México como preparación de un motín comunista”.
 
Gracias a la intervención de diversos dirigentes sindicales, el maestro fue absuelto de todos los cargos y volvió al magisterio, aunque con graves problemas de salud. Trabajó un par de años más.
Falleció el 18 de diciembre de 1964 en la ciudad de Oaxaca debido a una insuficiencia renal, derivada de la diabetes que se le desarrolló en sus meses de prisión.
Hace dos años, al cumplirse medio siglo de su muerte, profesores y alumnos de la Escuela Normal Rural de Hecelchakán le rindieron un homenaje, y se colocó en el plantel una placa conmemorativa para recordar su legado, sus palabras: 
 
Los maestros laboramos para el hogar, la Escuela y la Patria”.
 
Gracias, abuelo, por esa herencia, porque esta historia podría ser la de cualquiera de los maestros que hoy están en pie de lucha. Sí, abuelo, los maestros siguen luchando, los estudiantes resistiendo y el gobierno imponiendo, a punta de garrotazos, sus modernizaciones educativas. 
Pareciera que nada ha cambiado, sólo que no estás aquí para que marchemos junto a tus colegas.   

Las burlas del IFETEL y el camino de la comunicación para la autonomía

por Grisela Sánchez, publicado el 14 de abril de 2016 en Disonancias / Desinformémonos.

Supongamos… Sólo supongamos que usted colabora en una radio comunitaria, que desde hace diez o quince años transmite con una cobertura limitada, sin que esto sea un impedimento para hacer uso de su idioma en casi un 90%, puede ser diidxazá, wixárica, ayuujk, ñomdaa, o cualquiera de los múltiples idiomas que existen en este país. Es cierto, tienen problemas económicos y el equipo técnico no basta: grabadoras, micrófonos, computadoras, son insuficientes, ni que decir del equipo humano, no hay paga para los locutores, todo es a manera de tequio, colaboración, solidaridad, aferre o como quiera llamarlo. Pero bueno, usted conoce su derecho a adquirir, operar y administrar sus propios medios de comunicación, por ello participa con ganas y con alegría en su radio. Y es que lo comunitario no refiere a transmisores de baja o alta potencia, sino al hecho de representar los intereses de la comunidad, sea ésta una pequeña localidad en el campo o una gran ciudad, de ahí que la barra programática refleje la pertinencia cultural, el micrófono esté abierto para la participación y sobre todo tenga incidencia ante los problemas que aquejan a su localidad. Por todas estas razones, su radio es respaldada por la asamblea ejidal, comunal, barrial o estudiantil.

Supongamos que un caluroso día de julio de 2014 se pública el Decreto por el que se expiden la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, y la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano: mediante este Decreto se reforman, derogan y modifican diversas disposiciones en la materia; se instaura la figura de concesión única, diferenciando sólo el uso, es decir, comercial, público, privado y social, este último es el que abarca las concesiones comunitarias e indígenas: se les asigna sólo el 10% de la banda de radiodifusión sonora y las radios comerciales siguen conservando el monopolio con lo restante.

Como ya es sabido, para que su radio opere dentro de la legalidad tienen que realizar el trámite ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL) lidiando con una serie de requerimientos técnicos y administrativos casi imposibles de cumplir, por mencionar algunos: enviar una solicitud de interés al Instituto para que éste “estudie” si existen frecuencias disponibles en la zona, presentarse como si la radio no existiera y plantear que la radio apenas va a empezar a trabajar una vez le den la concesión. Si menciona en su documento los años reales de trabajo, no pasa ni del escritorio de la secretaria en turno. Bueno sí, pasaría al área de denuncias anónimas. Y en el diseño del organigrama le obligarán a adoptar la estructura piramidal contraria a la organización comunal o colectiva de estos procesos de comunicación: elegir a un director de la radio, operadores, locutores, etcétera.

Para variar, en el 2015 el IFETEL somete el anteproyecto de Lineamientos Generales para el Otorgamiento de Concesiones a una “consulta indígena”, en un plazo de abril a mayo y sin respeto alguno por el convenio 169 de la OIT simula tomarlos en cuenta con relación a la toma de decisiones que les atañen: usted, como comunicador comunitario asiste, junto con compañeros de otras radios a reuniones exprés que se llevan a cabo en la Ciudad de México, en Guadalajara o en San Cristóbal de las Casas, manteniendo la esperanza de que ahora sí tomen en cuenta sus propuestas, pero gran sorpresa, es una consulta no vinculante, es decir, que si nos parecen adecuadas sus “opiniones” las tomaremos en cuenta, pero si no, gracias por participar. Después de esta experiencia, supongamos que usted regresa a su pueblo, comunidad o barrio a seguir trabajando en la comunicación comunitaria, alternativa o popular que desde hace más de medio siglo se practica en América Latina, total, durante todo este tiempo han contado con la legitimidad que sus comunidades les confiere.

Por si fuera poco, a principios de 2016, bajo el pretexto de la reducción de presupuesto, la CDI recorta personal de la Comisión y de las Radios Indigenistas en Yucatán, Chiapas y Oaxaca. Por pura coincidencia, los empleados despedidos eran considerados “trabajadores problema”, o sea que peleaban por sus derechos. Usted en sus adentros piensa: y si a estas radios con estructura y figura de medios públicos que durante décadas respondían a la política indigenista estatal les pasa esto, ¿qué les esperaba a las radios comunitarias?. Y un buen día, uno de esos días en que el diablo anda suelto, se encuentra con la respuesta en el Internet: un cartel con la imagen de un micrófono acompañado de grandes letras que dice: “Se busca por robo, transmitir desde una radio sin concesión es un delito”. Pero no sólo eso, dos spots en género dramatizado empiezan a escucharse en los medios oficiales. Usted no tarda mucho en enterarse que cuatro radios de la Mixteca oaxaqueña, que no contaban con concesión han sido cerradas. Bueno, a estas alturas, ya conoce a sus compañeros de las más de 50 radios comunitarias de su estado y sabe de buena fuente que así comunitarias, comunitarias no eran. Es más, dos de esas radios son propiedad de particulares, con filiación priista y su contenido es comercial, pero bueno, ellas se acuerpan en la figura de comunitaria para salir libradas de esto, y a vos que lo que más le interesa es la defensa de la libertad de expresión pues también se indigna y hasta lo postea en su face.

Para colmo de males un día amanece con la noticia que la Suprema Corte de Justicia avaló que los estados, municipios y la Federación sólo asignan un 1% en comunicación social a las radios de uso social, entonces usted se acuerda que en su país gobernado por evasores fiscales, a las radios se les limitan las formas de obtener ingresos con la nula emisión de mensajes comerciales y venta de publicidad, como una burla; de paso te piden que acredites la capacidad económica para sostener tu proyecto.

Es así que usted trae a su memoria la historia de más de medio siglo en la creación de medios comunitarios, alternativos, populares, educativos, en América Latina y sobre todo recuerda que el documento de Asesores e Invitados del EZLN (1995) de los Acuerdos de San Andrés ya señalaba que “el uso y apropiación de los medios de comunicación por parte de los pueblos indígenas está intrínsecamente vinculado con el proceso de autonomía. Sin los medios de comunicación en manos indígenas es difícil que pueda darse el proceso autonómico; sin la autonomía los medios de comunicación difícilmente serán propios”. Y entonces convocan a una asamblea ejidal, barrial o estudiantil y en consenso deciden la continuidad de su proyecto político comunicacional.

Acuerdan además que la comunidad va a defender la radio ante cualquier amenaza externa, y que su radio es más que necesaria en estos momentos en que el neoliberalismo y su modelo extractivo han diversificado sus formas políticas, judiciales y militares para el despojo territorial de los pueblos indígenas socavando la unidad interna, su sustento socioeconómico y modos de vida, no sólo perjudicando de forma inmediata a ellos, sino derivando en una crisis civilizatoria a nivel planetario. Y entre todos acuerdan que hoy más que nunca es necesario defender a las radios comunitarias, amplificadoras de los gritos de resistencia que surcan las ondas sonoras para nombrar la lucha por la vida, la tierra, el territorio.

Tierra de Amaranto

 

Desde la siembra, pasando por la cosecha hasta el trillado, «La escuela de campo» de San Jerónimo Taviche conformado principalmente por mujeres, se organizó para utilizar el amaranto en beneficio de la comunidad y de sus familias. Como lo confirma la Doctora de la comunidad, la desnutrición de los niños ha disminuido significativamente únicamente consumiendo esta planta. Adicionalmente, el amaranto se adapta bien a suelos pobres y climas secos.
Además, La escuela de campo diversifica sus cultivos con almácigos, hortalizas y otras verduras para mejorar la economía familiar.
Todo esto ha sido posible gracias al apoyo y orientación del Centro Comunitario Centéotl quienes promueven el cultivo del amaranto en las comunidades más apartadas del estado de Oaxaca. Están convencidos que este programa se puede extender hacia otros lugares.

Producción: Centeotl A. C., Ojo de Agua Comunicación
Realización y cámara: Juan José García Ortiz
Sonido: Héctor García Sandoval, Rodrigo Hernández Jiménez
Edición: Paola Morales Vázquez

Año: 2014
Duración: 11:20 minutos

Temas: amaranto, cultivo, economía, nutrición, mujeres

Crossings: cruces / intersecciones / travesías / encrucijadas

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El grupo Misterio Musical asume su siguiente reto: se han convertido en uno de los grupos musicales oaxaqueños más populares de Los Ángeles, California, pero ahora ha llegado el momento de regresar a casa, en las montañas de la Sierra Norte de Oaxaca para reunirse con la familia después de muchos años, para festejar una historia de amor y para dar a conocer su música en el pueblo que los vió nacer.

Junto con ellos viene Terry, un carpintero gringo y aprendiz de cineasta que acaban de conocer, quien sobre la marcha aprende a usar su cámara de video, algunas palabras de español y mucho sobre gente que lo ha fascinado desde años atrás en su angelina vida diaria.[fruitful_sep]

Este documental se convierte en un entrecruce de fronteras físicas, emocionales, existenciales y virtuales.

Realizadores: Terry Holzgreen y Roberto Olivares
Producción: Never in Focus Productions, Ojo de Agua Comunicación
País: EE.UU. / México
Duración: 60 min.
Año: 2006


   

Mujeres que cultivan la vida

Mujeres del mismo valor

 

Por medio de testimonios este documental expone la experiencia organizativa de mujeres campesinas de organizaciones cafeticultoras en el estado de Oaxaca. Esta producción ha motivado a que otras mujeres también se organicen y revaloren su papel como mujeres en su organización su comunidad.


Realización: Guillermo Monteforte
Año de producción: 1998
Duración: 26 minutos

Prepa José Martí manda saludos

 

En San Francisco Ixhuatán, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México, las y los estudiantes de la preparatoria por cooperación José Martí nos hablan del proyecto comunitario de su particular escuela, nos muestran el modo de vida de los habitantes de la región y comparten algunas de sus actividades cotidianas, mientras se dirigen a un destinatario imaginario, que lucha por salir de la virtualidad.[fruitful_sep]

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Esta videocarta fue realizada por el grupo de jóvenes que conforman el colectivo Utopía, a partir de un taller de producción que impartieron Eva Melina y Sergio, como parte de nuestro proyecto Vida y Territorio en Mesoamérica.

Duración: 22 minutos.

Saludos desde Zanatepec

 

Para realizar su videocarta, un grupo de estudiantes de la telesecundaria de Santo Domingo Zanatepec, en el istmo oaxaqueño, visita el Centro Campesino de Asesoría y Capacitación Integral (CECACI) para conversar con Abisaid, quien les invita a presentarse en la radio comunitaria Guluchi, donde expresan al aire sus preocupaciones sobre la contaminación de la naturaleza  y los temores que les ocasiona la posible apertura de una mina en el municipio.


Después nos presentan sus casas y a sus familias, nos llevan de recorrido por los lugares emblemáticos de Zanatepec y conocemos las actividades de la Casa del Pueblo. Conversan con las locatarias del mercado, asisten al Parque Ecológico Las Candelas, donde el Grupo Ecologista de Zanatepec ofrece un recorrido a pequeñxs alumxs de preescolar y entrevistan a unos y otros. En la entrevista conocemos la iniciativa para transformar un antiguo basurero ubicado junto al rio, en este hermoso parque y los esfuerzos del grupo ecologista por promover en las nuevas generaciones el amor y cuidado por la naturaleza.

Conocemos la tradición infantil de la Guerra de Huevos y terminamos zambulléndonos con ellxs en las aguas del Boquete, uno de los sitios paradisiacos que los habitantes de este municipio reservan para sus momentos de esparcimiento.

Realización colectiva
Dur: 24 minutos
Año 2015